El otro día me contó mi mujer que iba a entrar en una tienda media hora antes de la hora de cierre, y la dependienta, una rubia que se cree de la alta suciedad, le cerró la puerta en la cara; dentro estaban sus amigorras exclusivas.
Este hecho real me ha inspirado el siguiente apunte teórico para mis alumnos de Comercio.
La hora de cierre solo es una referencia. Esto significa que:
No se puede cerrar antes de esa hora. Ni siquiera 5 minutos.
No se puede negar el acceso a un cliente con el pretexto de la hora minutos antes de la hora de cierre.
Incluso si un cliente llega unos minutos tarde hay q atenderle con amabilidad y espíritu de servicio.
No puedes dejar entrar a unos y a otros no.
No puedes cerrar la tienda para tus amigos antes de la hora de cierre.
No vale cualquiera para atender una tienda. Evita dependientes estirados, con aires de grandeza, y que se creen de más clase. Los clientes son lo más importante de un negocio, y merecen SIEMPRE un trato maravilloso.
El vendedor profesional trata muy bien a todos los clientes.